10. LA IGLESIA DE JESUCRISTO. Las ofrendas que honran a Dios y proveen alimento para la casa de Dios

(Gn 4.4) “… y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda.”
Lectura (Proverbios 3.5-10)
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Los días de Noé, días de juicio y de salvación

(1 P 3.20) “… en… el arca…

pocas personas, es decir, ocho,

fueron salvadas por agua.”

Lecturas (Génesis 7.1-5,7) y (Génesis 7.17-19,23)

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La envidia

(Génesis 37.3-11)

3  Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez;  y le hizo una túnica de diversos colores.

4  Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.

5  Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía.

6  Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:

7  He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío.

8 Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras.

9 Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos,  diciendo: He aquí que he soñado otro sueño,  y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

10 Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?

11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.

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Domingo 1 de Noviembre de 2009

Mañana

Cantares 4

4:1 He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa;
Tus ojos entre tus guedejas como de paloma;
Tus cabellos como manada de cabras
Que se recuestan en las laderas de Galaad.
4:2 Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas,
Que suben del lavadero,
Todas con crías gemelas,
Y ninguna entre ellas estéril.
4:3 Tus labios como hilo de grana,
Y tu habla hermosa;
Tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo.
4:4 Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería;
Mil escudos están colgados en ella,
Todos escudos de valientes.
4:5 Tus dos pechos, como gemelos de gacela,
Que se apacientan entre lirios.
4:6 Hasta que apunte el día y huyan las sombras,
Me iré al monte de la mirra,
Y al collado del incienso.
4:7 Toda tú eres hermosa, amiga mía,
Y en ti no hay mancha.
4:8 Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía;
Ven conmigo desde el Líbano.
Mira desde la cumbre de Amana,
Desde la cumbre de Senir y de Hermón,
Desde las guaridas de los leones,
Desde los montes de los leopardos.
4:9 Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía;
Has apresado mi corazón con uno de tus ojos,
Con una gargantilla de tu cuello.
4:10 ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía!
¡Cuánto mejores que el vino tus amores,
Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!
4:11 Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa;
Miel y leche hay debajo de tu lengua;
Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.
4:12 Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía;
Fuente cerrada, fuente sellada.
4:13 Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves,
De flores de alheña y nardos;
4:14 Nardo y azafrán, caña aromática y canela,
Con todos los árboles de incienso;
Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.
4:15 Fuente de huertos,
Pozo de aguas vivas,
Que corren del Líbano.
4:16 Levántate, Aquilón, y ven, Austro;
Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas.
Venga mi amado a su huerto,
Y coma de su dulce fruta.

Salmos 37,25

37:25 Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.

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Tarde

Salmos 85, 1-9

85:1 Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová;
Volviste la cautividad de Jacob.
85:2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo;
Todos los pecados de ellos cubriste. Selah
85:3 Reprimiste todo tu enojo;
Te apartaste del ardor de tu ira.
85:4 Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación,
Y haz cesar tu ira de sobre nosotros.
85:5 ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre?
¿Extenderás tu ira de generación en generación?
85:6 ¿No volverás a darnos vida,
Para que tu pueblo se regocije en ti?
85:7 Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia,
Y danos tu salvación.
85:8 Escucharé lo que hablará Jehová Dios;
Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos,
Para que no se vuelvan a la locura.
85:9 Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen,
Para que habite la gloria en nuestra tierra.

Genesis 3, 16-19

3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

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